Clos aboga por limitar el aforo de los festejos masivos en Canaletes
Clos aboga por limitar el aforo de los festejos masivos en Canaletes
? El alcalde apunta que la mayoría cívica tendrá que "sacrificarse" para evitar alborotos minoritarios
? Defiende las grandes convocatorias pacíficas y vincula el vandalismo al consumo de alcohol
PATRICIA CASTÁN
Barcelona
Canaletes podría seguir acogiendo celebraciones masivas, como las del Barça, pero posiblemente con la condición de imponer un aforo limitado. El alcalde Joan Clos señaló ayer durante el pleno del Ayuntamiento de Barcelona que esta es una de las soluciones que podría impulsar la comisión mixta creada por la alcaldía para consensuar la planificación de las concentraciones multitudinarias y evitar incidentes como los del pasado día 17, tras la victoria azulgrana en la Champions.
La opción planteada ahora por Clos supone un término medio entre la prohibición de festejar los triunfos deportivos en la Rambla --propuesta por el propio alcalde hace solo unos días-- y la negativa de sus socios de gobierno a asumir medidas tan drásticas.
CIVISMO GENERALIZADO
Pese a la polémica generada en las últimas semanas tras la celebración de acontecimientos multitudinarios que han causado problemas de movilidad o bien de seguridad, el alcalde rompió ayer una lanza en favor del comportamiento cívico de la mayoría de la ciudadanía. "En las concentraciones contra la guerra de Irak y en la exhibición aérea --hace tres semanas-- nadie rompió ni robó nada", dijo. En su opinión, las "minoritarias" actitudes vandálicas van estrechamente unidas a festejos en los que hay consumo de alcohol.
"La nueva comisión es para generar consenso", defendió Clos, frente al planteamiento del grupo municipal del PP. Su presidente, Alberto Fernández Díaz, argumentó que las comisiones creadas por el equipo de gobierno resultan inútiles en la práctica y puso por ejemplo la la comisión especializada en okupas, creada hace tres meses tras los incidentes del Casc Antic y que solo ha realizado una reunión de trabajo.
La proposición del PP para elaborar un informe sobre déficits de seguridad y movilidad en relación a actos multitudinarios y reclamar una mayor dotación policial y de control fue rechazada en el pleno, al igual que la comisión propuesta por CiU para desarrollar propuestas y criterios de coordinación policial.
El PP acusó al equipo de gobierno de asumir los destrozos con "resignación", mientras que CiU insistió en que los altercados "no eran imprevisibles" y arremetió contra el operativo del ayuntamiento.
Los socios de gobierno de Clos, Jordi Portabella (ERC) e Imma Mayol (ICV), defendieron a capa y espada la creación de la comisión, dada la gravedad del tema y la necesidad de que las soluciones impulsadas cuenten con el apoyo de las administraciones, los clubes deportivos, las entidades vecinales y de comerciantes, los sindicatos y hasta la judicatura.
RIESGOS EVITABLES
El alcalde --que descartó tajantemente la posibilidad de hacer detenciones preventivas-- sugirió "limitar las convocatorias, tomar medidas para limitar la concentración de tanta gente" en situaciones de previsible riesgo, que asoció al consumo de alcohol y a la presencia de grupos violentos. Esta prevención serviría para evitar "alborotos" y que la situación se "escape de las manos", como sucedió en la Rambla. "Tal vez la mayoría se tendrá que sacrificar" para evitar situaciones conflictivas, agregó. El alcalde también apuntó que si es necesario se buscarán nuevos escenarios para celebraciones masivas y se "cambiarán tradiciones", como hizo en su día el Barça al renunciar a la plaza de Sant Jaume.
No son las únicas medidas que se perfilan en la comisión. El portavoz municipal, Jordi Hereu, que insistió en que la Guardia Urbana no estaba encargada de gestionar el orden público, afirmó que la comisión buscará fórmulas innovadoras, incluso vinculadas a cambios legislativos.
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