Charlton Heston falleció el sábado a los 84 años en su residencia de Beverly Hills, según dijo su familia en un comunicado. El artista, que llevaba retirado de la interpretación desde hacía años, padecía desde el 2.002 una enfermedad degenerativa con síntomas similares a los del síndrome de Alzheimer. "Nosotros lo conocimos como un adorado esposo, un amable y devoto padre y un dulce abuelo (...) Nadie puede pedir una vida más completa que la de él. Ningún hombre podría haber dado tanto a su familia, a su profesión y a su país", dijo la familia en el comunicado. "En sus propias palabras '¡He vivido una vida tan maravillosa! ¡He vivido lo suficiente como para dos personas!'", añadieron sus familiares. A Heston le sobreviven su esposa, la actriz Lydia Clark, con quien estuvo casado durante 64 años, dos hijos y tres nietos.A Heston le debo una de las primeras veces en que el Cine me dejo completamente aturdido, con la boca abierta y reconociendo lo muy cabrito que había sido el guionista por sorprenderme con la grandiosa escena final de El planeta de los simios. Pero también le debo horas y horas de entretenimiento con películas que seguramente todos hemos visto hasta la saciedad. Desde las terroríficas épocas de Semana Santa donde por suerte había espectaculares y épicos films como Los diez mandamientos que hacían la semana mas llevadera hasta tardes de sábado aburridas que se salvaban con El mayor espectáculo del mundo o Cuando ruge la marabunta pasando por sesiones de re-re-reestreno en cines de doble sesión con 55 días en Pekín. Una larga lista de películas, épicas, aventureras, del galán que se imponía al resto por su figura y presencia (mas de 1'90), que hasta daba miedo cuando agarraba a la actriz protagonista por la cintura para el típico beso apasionado, no fuera que se le rompiera la columna vertebral con tanta fogosidad. Heston tenía una sólida formación teatral, no en vano una de sus primeras películas fue una versión cinematográfica del Julio César de William Shakespeare. Le encantaba actuar en los escenarios aunque, para el aficionado corriente, hablar de Heston es hablar sobre todo de la Historia del Cine. Porque actuó en títulos míticos, junto a los más grandes directores y los más grandes actores. Ganó el Oscar por su papel en Ben-Hur, donde rodó la mayor parte de las escenas peligrosas de la famosa carrera de cuádrigas, en el que entonces fue el título más oscarizado de la historia hasta que llegó Titanic.Toda una leyenda del star system hollywoodiense que me producía sensaciones contradictorias. Por una parte, su carrera artística que me había regalado (y lo seguirá haciendo revisitando su filmografía) tantas y tantas satisfacciones y momentos, en mayúsculas. Por la otra, como persona, una clara convicción que lo asociaba al Partido Republicano, que le hizo presidir la temible Asociación Nacional del Rifle y que desde el otro lado del charco, tan incomprensible se hace como la ambigua moralidad americana, defendiendo el derecho a la posesión de armas que concede la constitución estadounidense. Queda para la vergüenza esa especie de broma-engaño que el cineasta Michael Moore tendió al actor para su película Bowling for Columbine. Para mostrar su rechazo a las ideas de Heston, Moore se coló en la casa del actor como miembro de la Asociación de Rifle que deseaba hacerle una entrevista. Aún siendo mas próximo en ideas a Moore, esas imágenes de un anciano que ya empezaba a manifestar su demencia senil eran indignas, independientemente de las ideas.Del malogrado actor también hay que destacar su labor en el sindicato de actores, donde logró grandes avances laborales, su apoyo al cine como “arte” al apoyar por ejemplo ante los estudios a Sam Peckinpah en Mayor Dundee o a Orson Welles en Sed de mal o también su apoyo en contra de la triste caza de brujas contra los comunistas de McCarthy, cuando realizar esa clase de apoyos era jugarse el tipo. Luchó a favor de los derechos civiles de la comunidad negra en esa época, siendo uno de los pocos actores que lo decía claramente y apoyaba las manifestaciones con su presencia. Apoyó y trabajó con Martin Luther King hasta su asesinato. Y si algo hay que destacar de la persona, es la enorme integridad y convicción que desprendía, creyésemos o no que sus ideas fueran equivocadas. Es probable que le acompañase más su físico rudo que su talento interpretativo, pero para siempre quedará en mi retina Moisés descendiendo del Sinaí con las tablas de la ley, Messala en la carrera de cuádrigas, Miguel Ángel pintando la Capilla Sixtina ("¿Cuándo terminarás?", "¡Cuando la acabe!" inolvidable diálogo con el Pontífice Julio II) y como ya he dicho al empezar, el astronauta desolado ante las ruinas de la estatua de la Libertad en la playa.Con el fallecimiento del actor muere una era simbólica del Cine, la época en que Hollywood llenaba las pantallas con películas inspiradas en temas religiosos e históricos. Descanse en paz señor Heston, no se le olvidará nunca. #1 descanse en paz el maestro por astrojacter 28-04-2008 |