 | | Votos: 269 Críticas: 257 |
Buena muestra de lo mucho que se trafica en Hollywood.
28-02-2008
Todo un acierto el que el difunto canal + la emitiese todos los mediodías laborables en abierto. Me explicaré: dado que su duración era exactamente el tiempo que tengo para comer, no me daban ganas de hacer sobremesa y nunca llegaba tarde al tajo.
La serie en sí es bastante difícil de describir, pero lo intentaré:
Resulta que una rubita (que de lejos da el pego, pero de cerca es un callo) que siempre anda con problemas existenciales y mala leche, es la elegida para ser cazadora de vampiros. Así como suena. Y al margen de cargarse un montón de demonios, trasgos, súcubos, incúbos, vampiros y todo lo que sea malo y se menee, también le da tiempo para liarse con un vampiro guapo y soseras que quiere ser bueno, con una especie de soldado cyborg o algo asín, y con otro vampiro que parece la reina del carnaval de Sitges, y que a veces es malo y otras bueno (eso tampoco lo acaba de tener claro).
A la rubita le ayudan un grupo de frikis patéticos, que son un tío que intenta hacer gracia y ligar y solo da vergüenza, una brujilla que luego descubre que ademas de mema es lesbiana, un hobbit-lobo que sale con la lesbis y aún se pregunta porqué no moja, y un estirado inglés que tampoco parece acabar de decidirse en salir del armario. Más tarde, se unirán al grupo esperpéntico una súcubo mas rara que la Phoebe de Friends, otra lesbis que parece que vaya todo el día fumada, y una hermana insoportable que se sacan los guionistas de la manga, tras una noche de barra libre o botellón.
Los efectos especiales son como para llorar, las coreografías de lucha recuerdan los bailes del Cacao Maravillao, el nivel actoral oscila entre el "muy penoso" y el "de quién será hijo éste/a para salir en la tele", y los guiones son fruto de una cuidadosa selección entre todas las redacciones manuscritas como terapia por los pacientes de un frenopático.
En fin: que es una serie gloriosa, muy apropiada para ver de principio a fin y así demostrar que es posible vivir sin cerebro.