 | | Votos: 836 Críticas: 239 |
Todo el mundo quiere a Pretty woman
22-11-2007
Fenomenal obra de culto de los ochenta, comercial pero fantástica, simple pero encantadora Pretty woman es un regalo para los sentidos y un disfrute para todas las edades. Julia Roberts inolvidable como prostituta que encuentra al príncipe azul. Es tan bonita que te se olvidan todos los defectos que pueda tener. Es tan correcta que te olvidas de que estas viendo una película. ¿Quién no ha visto a estas alturas este clásico del cine romántico? ¿Quién no se ha deleitado con la inmensa sonrisa de Julia Roberts? ¿Quién no ha cantando una vez seguida de otra el inmortal tema de esta película? Una obra maestra a la que siempre caeremos rendidos.
 | | Votos: 281 Críticas: 191 |
Es la vieja historia de la puta simpática y el señor rico que se enamora de ella y le pone un pisito, pero le han añadido un trasfondo de misterio que ríete tú de La Traviata.
Uno no puede más que preguntarse por qué le pintan a Richard Gere el peluquín en el póster pero lo dejan canoso en la película.
Y uno no puede dejar de preguntarse por qué no le dieron el papel de puta simpática a alguna tía buena en lugar de Julia Roberts, pobrecita, que está tan escuchimizida que necesita que Shelley Michelle le haga de doble no sólo en el poster sino en todas las escenas en las que al personaje se le ve algo más que la cara.
Lo que les decía, mucho misterio...
Hay quien dice que Julia consiguió el papel porque es una gran actriz y eso también es importante.
También hay quien dice que Julia, con esa boca tan grande, debe haber hecho cosas muy grandes... Y quizá incluso fue capaz de hacerle algo muy grande con la boca al que hacía el casting, y al director de la película, y al productor, y al de la claqueta, simultáneamente. Chi lo sá.
Y canta el Roy Orbison: "Pretty woman, I don't believe you, you're not the truth, no one could look as good as you", y es una canción muy chula, quizá no tanto como Only the lonely o Working for the Man, pero desdeluego es lo mejor de la película y parece que contenga la moraleja del asunto.
Nota: un sufi, venga, que el Roy Orbison siempre nos pone de buen humor.