 | | Votos: 281 Críticas: 191 |
La hostia.
No es que cuente una historia muy interesante ni me parece a mí que tenga moraleja ni segundas lecturas. Se trata trata solamente del viejo cuento sobre un monstruo que se come a la gente...
¡Pero qué pedazo de monstruo! ¡Un prodigio de la xenobiología que nace de un nenúfar baboso, pasa por diversas fases larvales y evoluciona del parasitismo a la depredación, deleitándonos con unas metamorfosis que ya querría para sí Franz Kafka: a) de cangrejo saltarín a parásito intestinal, b) de parásito intestinal a cucaracha atómica y c) de cucaracha atómica a gigante sin ojos pero con doble mandíbula quebrantahuesos, escupiendo babas, sangrando ácidos y persiguiendo una Sigourney Weaver en braguitas por el espacio exterior!
Encima hay los guiños a los lectores de Joseph Conrad y los malsanos diseños del suizo Hans Rudi Giger que, pese a que fueron retocados y rediseñados mil y una veces hasta despojarlos de cualquier carga sexual, siguen fascinando con esa fascinación oscura de las cosas que en realidad son más feas que pegar a un padre.
Hay tantas películas que la gente califica de "inolvidables" que es difícil acordarse de todas, pero esta vez va en serio: Alien nació en 1979 de la mano de Ridley Scott y desde entonces tiene un lugar de honor en todos nuestros corazoncitos, aunque sólo sea un monstruo de esos que se comen a la gente.
Nota: matrícula de honor.
 | | Votos: 877 Críticas: 241 |
Monumental e inolvidable
23-02-2008
Una de las películas más sublimes que he nunca en la historia del cine. Realizada con una perfección brillante es una obra maestra del género del cine de terror. Nunca antes una nave espacial había sido el escenario tan angustioso para una película de terror. La raza humana, los tripulantes de la nave espacial se condensan ante la llegada de un alíen. Genial de principio a fin. El principio nos muestra poco a poco el escenario y nos presenta a los personajes. Ante una situación límite todos se ponen nerviosos y el terror que experimentarán solo acaba de comenzar. Obra maestra, solo hay que ver el final con su inteligente juego de luces a mayor gloria de una Sigourney Weaver como siempre en estado de gracia. El alien no pudo estar mejor diseñado. No se la pueden perder.