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Crítica de Kingo en Stardust (2007)


6.3
(54 votos)
Votos: 269
Críticas: 257
Teleserie de un tirón
21-02-2008
Podrían emitirla cualquier día como teleserie, porque los capítulos (o segmentos, como quiera uno decirlo) están más que bien definidos, y deja la sensación de estar viendo la programación de sobremesa de Tele 5 de navidades, semana santa, o cualquier otro puente largo en el que los profesores toman descanso de aguantar mocosos.

La fotografía y ciertos pasajes de la banda sonora son su punto fuerte, mientras que los efectos y las infografias abarcan todo el abanico de calificaciones: los hay desde excelentes hasta de infarto por vergüenza ajena. Sobre las interpretaciones poco se puede decir... excepto que el señor De Niro ya haría bien en retirarse, y no continuar defecando sobre su leyenda por unos míseros miles de dolares que, a buen seguro, es lo que se suele gastar en vermuts u otras cuestiones más pecaminosas.

El argumento es el que se puede encontrar en cualquier cuento de oferta en el Lidl: buenos muy buenos, malos malísimos, magia, bestias mitológicas, reyes, brujas y princesas, chico torpe de origen humilde al que el destino guarda fenomenales aventuras... nada nuevo bajo el sol que iluminó a Andersen, Perrault, o los Grimm, aunque en los estantes de las librerías cada día nos encontremos con doce mil nuevos títulos que tratan sobre lo mismo.

En fin: que si ésto lo llego a ver con doce años, me hubiese parecido una maravilla (como me parecieron en su tiempo Krull, El señor de las bestias, y otras obras que hoy no me atrevería a revisar, porque mi trineo para la caspa -marca Rosebud- ya hace mucho que dejó de aguantar el peso de mis lorzas). Pero tengo algo más del triple, y no solo no me ha sorprendido, sino que me ha dejado gusto a refrito.

Además, me parece excelente que se comience a enseñar a los críos que la homosexualidad es tan normal como ser alto, bajo, guapo o feo, pero lamento que se haga desde el manido punto de vista de poner a un gay como una locaza, divertido desde su ridiculez.

Así, solo se les enseña a estereotipar.
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