 | | Votos: 275 Críticas: 21 |
Un canto a los tiempos pasados.
14-05-2007
Rocky sigue siendo Rocky a pesar de sus tropocientos años.
Toda la película huele como a testamento, a ese film que creo que a todo actor le gustaría dejar como punto y final a su carrera. Aunque no es así porque ya sabemos que Mr. Sylvester está enfrascado en el rodaje de un nuevo Rambo.
Es lógico acercarse a ver este film con reticencias. Después de la primera (buena tirando a muy buena), la segunda (no tanto) y el resto (penosas) el gato escaldado huye de una sexta revisión del tema.
Sin embargo, la película engancha. Nos muestra a un Rocky retirado, que pasa por la vida gracias al restaurante que tiene, a contar anécdotas de sus pasados combates a los clientes pero sigue siendo un perdedor que un día triunfó y que constantemente recuerda su inmenso amor por Adrian, que murió de cancer, flashbacks incluidos.
Rocky Balboa sigue en su barrio de toda la vida, que el film retrata de forma muy realista gracias a la estupenda fotografía y a unas interpretaciones muy correctas. A los nostálgicos que vivimos la primera, nos va a dar directo en el corazón cuando Rocky empieza a recordar los sitios donde estuvo de joven, a su entrenador, a las conversaciones con su cuñado y el re-encuentro con aquella niña que en la primera parte le recomendaba enderezarse y ella le mando a paseo. Ahora aquella niña es toda una mujer con un hijo y Rocky intenta ayudarle de nuevo. Todo destila emociones al filo de convertirse en una cursilada, pero no, se queda en el punto justo para hacer la historia creíble. Esta claro que Stallone le ha puesto a la película todo el mimo que ha podido y sabido y se nota.
Todo cambia cuando en un programa deportivo (y eso es a la hora y pico de película) simulan por ordenador quien hubiese ganado si se enfrentara Rocky con el actual campeón de los pesos pesados... Y adivinad quien ganaría. Esta parte también podría haber sido una cursilada, pero el guión tiene la suficiente habilidad de mostrar claramente los motivos de los dos púgiles que les lleva a enfrentarse: Rocky, por negarse a reconocer que han pasado los años. El otro, Mason "The Line" Dixon, porque consigue que el publico le odie hasta el momento, necesita recuperar fama y se presta al juego.
Ahí empieza el clásico del boxeo: entrenamiento, montaje musical, previa y a darse de hostias. Cinco minutos de los mejores que he visto para un combate de boxeo cinematográfico.
Quizás sobraría algún dialogo que hace parecer a Rocky como demasiado filósofo y la relación con su hijo también queda algo forzada, pasando del "papa, te odio" al "venga papa, dale con fuerza que te quiero mucho".
Ni siquiera el malo es malo. Simplemente es un capullo al que Rocky le baja los humos al viejo estilo, del que es elogio esta película, un canto a tiempos pasados donde yo recomendaría a quien no haya visto la primera, que empiece por ahí y la encadene con esta.