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Crítica de antipseudo en E.T., el extraterrestre (1982)


7.7
(150 votos)
Votos: 2
Críticas: 1
Traumas infantiles
29-02-2008
Como soy masoca perdido y me encanta estar en el ranking de películas peor votadas voy a hacer una crítica de ese maravilloso empalagoso, estúpido y sobrevalorado muñeco de peluche llamado ET el Extraterrestre (ET significa El Tostón pues Spielberg no sabía como llamar a su tonto engendro)

Ya se que a nadie puede interesar mi vida, pero os cuento el pasaje más duro de ella.

Tenía 7 añitos y mi mamá llegó del vídeo club con una sonrisa de oreja a oreja y
Me dijo ¡Mira que traigo!

Parecía una película, pero no, no era eso, era algo más, era el principio de mis problemas de infancia, mi madre había alquilado: ET.

En una noche oscura unos peluches se mueven recogiendo plantas, en ese momento miro a mis peluches, están inmóviles pero me mosquean, ¿Me están mirando? ¿Quieren algo de mí? ¿Son extraterrestres? ¡Jo que miedo! Ya no volvieron a ser lo mismo para mí, me costó tres años de psicólogo.

De pronto llegan unos polis y los peluches salen corriendo ¿Por qué persigue la policía a los peluches? ¿Son malos? Miro de reojo a mis muñecos, estoy a punto de llamar a la policía, estoy aterrorizado, me cuesta 1 años de pastillas para dormir.

Los padres dejan al muñequito pequeño abandonado, miro a mi madre, miro a mi padre, me pongo nervioso, me abrazo a la pierna de mi padre, tuvieron que venir los bomberos para separarme de ella. Con mi madre cogí complejo de Edipo, todavía lo tengo.
spoiler:
Se encuentra el engendrillo con el niño, bueno, esto va bien, se hacen coleguillas ¡Guay! Cojo sin miedo a mi rana Gustavo, pero de pronto al niño le empiezan a pasar cosas, pero cosas nada buenas. El bicho se emborracha, el Elliot ese se emborracha, el bicho se pone malo Elliot se pone malo, me aterro, tiró a Gustavo por la ventana, le cae encima a un enano que pasaba por la calle y le aplasta, paso 6 meses en un correccional.

De pronto a la cosa esa se le estira el cuello y no es un jirafa, me cuesta cinco suspensos en Ciencias Naturales, cada vez que la profe pregunta por un animal con el cuello muy largo yo levanto alegre la mano y digo ¡ET! Los niños se ríen de mi, cojo una depresión, pierdo el curso entero.

El bicho se pone a hablar, bueno eso no es raro, yo tengo algún peluche que habla, pero la voz es tan ronca como la de Joaquín Sabina que tanto gusta a mi papi, ET es Sabina le digo a todo el mundo, se vuelven a reír de mi, mi padre me suelta una colleja, no vuelvo a oír música nunca más.

El peluche se pone muy, pero que muy malo, Elliot también, ¡Que disgusto tengo! ¡Oh No! ET se muere, se pone blanco y asqueroso, sueño con él tres años ¡Que pesadilla!, para colmo me identifico con Elliot y me vuelvo aprehensivo, todavía lo soy.

Parece que todo va a terminar bien, ¡Menos mal! ET se recupera, el niño también, ¡Son los mejores amigos del mundo! ¡Que felices van a vivir juntos! ¡Todo el mundo los acepta! Y de pronto salen volando con una bicicleta ¡hasta veinte ostias me he pegado tirándome por la ventana con la bici! ¡Nunca ha volado! ¡Ni poniendo delante a Superman! Tengo multitud de fracturas y poca movilidad en las piernas.

Bueno pues llegan a un platillo volante, sale un peluche gigante y coge a ET y se lo lleva el muy cabrón. Naturalmente Elliot se queda llorando. El disgusto a mí me dura todavía, y por lo que vi a Elliot y a su madre también. Miró continuamente al cielo y cuando veo cualquier cosa, aunque sea un avión me escondo aterrorizado, mi vida es un infierno.

Sensiblera y estúpida película que nos hace ver que algunos nacen con estrella ¿Verdad Steven? Y otros estrellados (No va por ti queridísima Barrymore)
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