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Crítica de focuskan en El incidente (2008)


6.2
(45 votos)
Votos: 277
Críticas: 21
Hay que matar a Shyamalan.
15-06-2008
Vayamos por partes querido Jack. Olvidemos de una vez por todas lo que supuso "El sexto sentido", con su original y bien trenzado guión que dejó a todo el mundo boquiabierto por su final inesperado y por la excelente combinación de suspense, misterio, terror y una melancolía que solo Bruce Willis podía ponerle. Era como el primer disco de muchos grupos y eso no se volverá a repetir. O quizá si, pero volver a encontrar un guión así de original va a ser muy difícil.

Eso no quiere decir, Mr. Shyamalan, que no puedan seguir haciéndose películas bien contadas, coherentes, donde se desarrollen tramas, subtramas, personajes y donde cualquier escena de la película tenga su razón de existir aunque en principio no la entendamos hasta que se nos vayan atando los cabos. Este es el defecto de esta película. El guión es simple, llano y los personajes se ven directamente afectados por unos papeles que no ayudan. Es la diferencia entre película y peliculón. Tiene que poderse mascar el guión, con una historia rica y en esta película no se masca, se dedica a pasar, como el viento.

Podría ser que Shyamalan haya querido hacerlo así expresamente, confiando en que las impactantes escenas que contiene "El Incidente" fueran suficiente condimento para enriquecer esta sopa boba que ha realizado. Su mensaje no podía ser mas simple: o nos portamos bien con el planeta o el planeta acaba con nosotros. Un argumento políticamente correcto en los tiempos que corren donde todo el mundo se llene la boca de ecología y buenos sentimientos aunque tirar una botella de plástico en el contenedor apropiado sea una auténtica odisea en mi barrio.

Ni a Mark Wahlberg ni a Zooey Deschanel les favorece este guión que se presta a poco lucimiento. No son actores de primera fila, de los que levantan una película. Se dedican a poner toda clase de caras de espanto, sorpresa y circunstancias, pero no se les ve muy convencidos dentro de sus papeles. Puede que John Leguizamo sea el único que le pone un poco de sangre al asunto, pero no es protagonista, así que... Incluso ha tenido mala suerte Ashlyn Sanchez, la niña que acompaña a la pareja en toda la película. El guión no ha sido capaz de hacerla llorar ni cuando recibe la ostia de la abuela ni cuando se queda sin padres. Se ve que pasaba por allí.

Hasta aquí lo malo, osea el guión y sus consecuencias, los personajes. Shyamalan no es Emmerich, eso está claro. Ni hay climax final ni grandes escenas espectaculares. Pero si buscamos eso en su cine ya vamos mal. Shyamalan es un fabulador, un cuentista y ante todo un director de su cámara. Y eso se le nota. Me lo imagino cuando escribía el guión y yéndosele la cabeza pensando en como rodará el plano y donde pondrá luces y cámaras en lugar de prestar atención a los personajes. Se quedan en el tintero subtramas que ni llegan a desarrollarse, como los conflictos sentimentales de los dos protagonistas. No seria mala idea trabajar en equipo con un buen guionista, Mr. Shyamalan.

Pero a pesar de lo dicho, la película mantiene la tensión de principio a fin. El principio es un bulldozer sin frenos, no porque sea la acción trepidante en ningún momento, si no porque nos sumerge de inicio en los acontecimientos que se desarrollan sin parar, uno detrás de otro sin respiro. Esta vez Shyamalan no ejercita uno de sus artes: el sugerir. Esta vez muestra con todo detalle. Y vaya como muestra! Rozando el gore, pero es gore-Shyamalan, con una impecable técnica en la puesta en escena y realizando auténticas virguerías con la cámara (el travelling de la pistola del policía es impresionante).

El director sigue jugando con nosotros como quiere y llevándonos al huerto. Coloca cuatro escenas con toques de humor y dos que son auténticos sustos inesperados. La escena de Wahlberg hablándole a la planta hace que nos pongamos de su lado hasta que protagonista y público nos damos cuenta de lo mismo. Y nos aparece la sonrisa, como alivio a la tensión.
La escena en casa de la abuela, en la habitación donde entra Wahlberg porque ve algo en la cama, es de una maestría tremenda. El recurso fácil hubiera sido casa en el bosque, de noche, tormentita y hala que llegan los sustos. Con Shyamalan no, todo transcurre de día aunque cambiemos de día.

Pero Shyamalan es minimalista. Empieza su historia y la termina, la rellena con ingredientes variados (algunos sin venir a cuento) y pretende que su cámara nos seduzca con escenas muy impactantes y realistas. Lo consigue. Es como si hubiera pensado que su mensaje no nos llegaría a base de efectos especiales estilo Michael Bay. Ha preferido mostrarnos crudas escenas y gente que no sabe a donde se dirige, como si de repente te lo quitaran todo y te diera lo mismo izquierda que derecha.

Explico el título. Hay que matar a Shyamalan. Creo que es la única manera de convencer de su buen trabajo a la cantidad inmensa de detractores que va cosechando el director. Se le compara con Hitchcock en películas como "Los pájaros". Que alguien me explique que tiene de bueno esa película además de la fama que le proporciona su director y de la excelente ambientación y tensión que consiguió. La diferencia es que Hitchcock ya murió y me temo que se le valora mucho mas, como a los pintores con sus cuadros.
Espero que se puedan ver las películas de Shyamalan dentro de unos años desde otra perspectiva, porque las perlas (en el sentido de joya) que nos ofrece ahora siguen valorándose demasiado poco. Es un genio y como todos, incomprendido, incluso para los que apreciamos cada película que realiza. Eso si, Mr. Shyamalan, búsquese un guionista que le de consistencia a su historia inicial. Y si no, tome nota de un experto en hacerlo así, J.J. Abrams.
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